¿Para qué sirve la lipolisis laser?

La laserlipólisis, como se señalaba anteriormente, tiene la misma finalidad que una liposucción tradicional. Es decir, eliminar las grasas acumuladas en zonas concretas del cuerpo, las cuales, por su especial concentración, ya no pueden ser erradicadas eficazmente mediante una dieta saludable y la realización de ejercicio físico.

 

¿En qué partes del cuerpo se puede aplicar?

En primer lugar, el uso de la lipolisis laser resulta muy útil en las zonas tradicionales de concentración del tejido adiposo reseñado. Por lo tanto, hay que destacar, en este sentido, las piernas, los glúteos y el abdomen. Además de cubrir estas áreas de grandes dimensiones, la laserlipólisis resulta muy efectiva, por la sofisticación de su metodología de empleo, en zonas más pequeñas y de acceso más cuidadoso, tales como la papada, los tobillos, las rodillas, etc.

 

¿En qué consiste la lipolisis laser?

A grandes rasgos, el efecto del láser de la máquina que se utiliza en este tratamiento va a desencadenar una reacción orgánica con resultados muy satisfactorios. Se va a producir, en el adipocito, la transformación de los triglicéridos o ácidos grasos pesados en ácidos grasos ligeros. Estos últimos son reabsorbidos y eliminados por el organismo de manera natural. Al fin y al cabo, la laserlipólisis acelera el proceso habitual, aunque costoso, del adelgazamiento. La consecuencia de este es un vaciamiento de la zona tratada.

 

Las fases de la lipólisis

Por otra parte, también es interesante conocer cómo se organiza el proceso relativo a un tratamiento de laserlipólisis. Primeramente, hay que tener en cuenta que la sesión de este dura, aproximadamente, dos horas.

A continuación, se expone el esquema a seguir:

1. Administración de la anestesia local, ya que no son necesarias ni la sedación ni la anestesia general.

2. Lipolisis laser. Colocación del láser en el área seleccionada y desplazamiento de este, con el fin de calentar la zona.

3. Extracción de los triglicéridos mediante la aspiración a través de un tubo fino o rodillo. O usando otros tratamientos como masajes, drenaje linfatico, etc.

4. Ajuste de la lipólisis y, si es necesaria, aspiración.

5. Retracción de la piel.

 

Beneficios de la laserlipólisis

La lipolisis laser cuenta con una serie de ventajas en comparación con las liposucciones convencionales. Su efectividad para eliminar las grasas depositadas de manera permanente es alta, pero su principal salto de calidad estriba en que su tratamiento es poco invasivo.

Como el láser utilizado es capaz de simultanear el calentamiento del tejido y efectuar la retracción de la piel, no se pierden, por ejemplo, grandes cantidades de sangre, que es lo que sucedía en la liposucción tradicional, y la remodelación corporal resulta más sencilla y no conlleva secuelas.

Asimismo, la incisión por la que penetra la onda del láser es, prácticamente, imperceptible, pues supera por poco el milímetro. Por consiguiente, no quedarán las mismas marcas de cicatrices que en las antiguas liposucciones.

 

La recuperación

El proceso de recuperación, en consecuencia, no implica grandes cambios en la rutina habitual de una persona. El paciente habrá de llevar una faja de compresión en la zona intervenida durante un par de semanas. Solo se sentirán unas molestias similares a las agujetas durante los dos días posteriores a la laserlipólisis. Por último, en 3 meses, serán perceptibles los resultados óptimos.